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miércoles, 19 de septiembre de 2018

SAFO DE MITILENE




Poco o casi nada sabemos de la poeta Safo de Mitilene (Lesbos, 610 adc. aprox.). Admirada por sus contemporáneos, cantó al amor, la belleza y la sensualidad con voz nueva y fue considerada no solo una de los más grandes poetas líricos de la antigüedad sino la décima musa por el mismísimo Platón. Su vida está velada por un manto de misterio y los escasos datos que tenemos sobre ella provienen de la interpretación de los fragmentos de sus obras que han llegado hasta nosotros y de los comentarios de otros poetas y filósofos. Sabemos que fundó en su Lesbos natal  la “Casa de las Musas”, una especie de Academia en la que las muchachas vírgenes se iniciaban en las artes, la pintura, la poesía, la danza, la música…y quizás en el afecto hacia otras mujeres. Tradicionalmente, esta parece ser la inclinación natural que se atribuye a la poetisa de Mitilene, y aunque, según se deduce de sus poemas, se trataba de un gusto preferente aunque no exclusivo, para nosotros resulta inevitable identificar la pasión amorosa entre mujeres y la figura de Safo. Hablamos de lesbianismo cuando nos referimos a mujeres que desean y aman a otras mujeres y Sáfico es el nombre con que reconocemos poéticamente al amor homosexual femenino.

Para nuestra pequeña antología, hemos recurrido a la fuente canónica de la poesía de Safo: Eva Maria Voigt (1921-2013). Eva María Voigt, fue profesora de Filología en la Universidad de Hamburgo, filóloga especialista en griego clásico, traductora y lexicógrafa pero pasó a la historia de la literatura como la traductora y editora de la obra de Safo. Los textos están escogidos del libro de Máximo Brioso Sánchez “Antología de la Poesía Erótica de la Grecia Antigua”. Ediciones El Carro de la Nieve, Sevilla 1991.


Si deseamos tener una visión completa de la obra de Safo, el libro de referencia es el de Carlos Montemayor editado por la Editorial Trillas (Col. La linterna mágica), México 1986.


FRAGMENTO 2 VOIGT 
INVOCACIÓN A AFRODITA  (extracto)

…A mí aquí desde Creta a este sagrado
Templo, donde tu lindo bosquecillo
De manzanos y los altares que humean aromados de incienso.
En él el agua fresca murmura por entre las ramas
De los manzanos, las rosas de todo el paraje
Dan sombra y de las  hojas temblorosas el sueño desciende.
En él una pradera donde pastan los caballos está engalanada
De flores primaverales y las brisas
Portan soplos de miel…
Aquí tú ya…, Cipris
En copas doradas delicadamente
Esencia néctar  mezclado con fiestas.


FRAGMENTO 31 VOIGT
PATOLOGÍA DEL AMOR Y LOS CELOS (extracto)

Me parece que es igual a los dioses
Aquel hombre que sentado frente a ti
Está y de muy cerca te escucha mientras con dulzura le hablas
Y seductoramente ríes, lo que, puedo jurarlo,
Me ha sobresaltado el corazón en el pecho.
Pues cuanto un instante te miro, no puedo ya pronunciar una palabra,
Sino que mi lengua se quiebra en silencio y un fuego
Sutil por debajo de la piel al punto me corre,
Con mis ojos nada veo y me zumban los oídos,
Un helado sudor se apodera de mí, un temblor
Por entero me coge, más pálida estoy
Que la hierba y el aire casi tengo de estar muerta.
Pero a todo hay que hacerse, ya que …


FRAGMENTO 102 VOIGT

Dulce madre, no puedo tejer en el telar de abatida que estoy
Por el amor de un muchacho por obra
De la tierna Afrodita


FRAGMENTO 130 VOIGT

Amor que afloja los miembros otra vez me perturba
Dulceamarga criatura, invencible.


FRAGMENTO 168 B VOIGT

Se han puesto la Luna
y las Pléyades
y mediada está la noche,
 pasa la hora

y yo duermo sola.



domingo, 29 de julio de 2018

CHARLES BAUDELAIRE. BREVE NOTICIA SOBRE LAS FLORES DEL MAL


            

Charles Baudelaire publicó inicialmente Las Flores del Mal en junio de 1857 componiendo un total de cien poemas precedidos de una dedicatoria a Théophile Gautier y un poema al lector. En esta edición el libro estaba compuesto por cinco secciones: Spleen e Ideal, El Vino, Las Flores del Mal, La Revuelta y La Muerte. Ni que decir tiene que la crítica recibió la obra con un rechazo casi unánime y en julio se inició una violenta campaña contra Baudelaire desde la prensa burguesa. En agosto y apenas tres meses después de su publicación, el poeta sería inculpado ante los tribunales por “ofensa a la moral pública…la moral religiosa y las buenas costumbres.”  Fue condenado a una multa y a la supresión de seis poemas.

         En 1861 aparecería una segunda edición con treinta y cinco poemas inéditos y una nueva sección: Cuadros Parisienses. Esta incorporación no debe ser entendida como una sucesión de poemas sueltos e inconexos, sino una extensión natural de la obra dispuesta por el autor siguiendo un itinerario bien preciso. En una carta dirigida a Alfred de Vigny, Baudelaire nos dirá: »(…)le  seul éloge que je sollicite pour ce livre es qu´on reconaisse qu´il n´est pas un pur album et qu´il a un commencement et une fin. »  (*).  

         La edición póstuma de 1868, tras su temprana muerte, es considerada tradicionalmente como la edición definitiva. Las versiones modernas (**) han ido añadiendo nuevas secciones y poemarios conocidos como Los Suplementos a las Flores del Mal, y los Despojos (poemas prohibidos y censurados). En esta selección que tengo el placer de presentaros, he escogido tres poemas pertenecientes a las secciones Spleen e Ideal, Las Flores del Mal y La Muerte. Como propina, un cuarto perteneciente a los llamados Suplementos: “El Epígrafe para un Libro Condenado”, y unos fragmentos de un quinto de los Despojos : “Lesbos”.



(*)” el único elogio que solicito pare este libro es que se reconozca que no es una mera colección y que posee un comienzo y un final”.
(**) Para esta entrada he utilizado la edición de la editorial EDAF (Madrid, 1973) traducida y prologada por el poeta ÁngelLázaro Machado.



                                               EL ALBATROS
         suelen, por divertirse, los mozos marineros
                            cazar albatros, grandes pájaros de los mares
                            que siguen lentamente, indolentes viajeros,
                            al barco, que navega sobre abismos y azares.

                            Apenas los arrojan allí sobre cubierta,
                            príncipes del azul, torpes y avergonzados,
                            el ala grande y blanca aflojan como muerta
                            y la dejan, cual remos, caer a sus costados.

                            ¡Qué débil y qué inútil ahora el viajero alado!
                            Él, antes tan hermoso, ¡que grotesco en el suelo!
                            Con su pipa uno de ellos el pico le ha quemado,
                            otro imita, renqueando, del inválido el vuelo.

                            El poeta es igual…Allá arriba, en la altura,
                            ¡qué importan las flechas, rayos, tempestad desatada!
                            Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
                            ¡sus alas de gigante no le sirven de nada!
                                                       
                   (De Spleen e Ideal)


         La lujuria y la muerte son dos buenas chiquillas;
                            pródigas en sus besos, vigor inusitado,
                            el flanco siempre virgen, mostrando las rodillas,
                            en su eterno ejercicio jamás han fecundado.

                            Al poeta siniestro, terror de los hogares,
                            favorito del diablo, cortesano sin más,
                            le ofrecen una cama tumbas y lupanares
                            donde el remordimiento no ha dormido jamás.

                            Y el féretro y la alcoba, blasfemias soberanas,
                            ofrecen alternando como buenas hermanas,
                            los terribles placeres, el deleite al revés.

                            Lujuria inmunda, ¿cuándo lograrás enterrarme?
                            Muerte, ¿cuándo vendrás, su rival, a besarme,
                            sobre tus mirtos fúnebres, bajo un negro ciprés?

      (De Las Flores del Mal)




                                  LA MUERTE DE LOS AMANTES

                   Tendremos un lecho de suaves olores,
                            divanes profundos como sepulturas,
                            y en tallos y búcaros nos darán las flores
                            aromas extraños bajo albas más puras.

                            Nuestros corazones, amando a porfía,
                            darán de su antorcha la llama postrera;
                            dos llamas gemelas son tu alma y la mía,
                            espejos que miran la eterna ribera.

                            Relámpago único, centella preciosa,
                            una tarde mística, de azul y de rosa,
                            el adiós seremos, el llanto, el sollozo.

                            Y después, un ángel, abriendo las puertas,
                            los espejos turbios y las aguas muertas,
                            resucitará temblando de gozo.

                   (De La Muerte)



                                            EPÍGRAFE PARA UN LIBRO CONDENADO
                            Lector apacible y bucólico,
                            hombre de bien, ingenuo y sano,
                            tira este libro saturniano,
                            que es orgiástico y melancólico.

                            Si tú retórica no aprendiste
                            con Satán, astuto decano,
                            ¡tíralo! Me leerás en vano,
                            o pensarás que a un loco leíste.

                            Pero si sabes bucear
                            en los abismos sin temblar,
                            léeme, y has de amarme, amigo;

                            alma elegida que, penando,
                            tu paraíso vas buscando,
                            ¡compadéceme…, o te maldigo!




                                                               LESBOS (fragmento)
          Madre de los latinos y los griegos deleites,
                            Lesbos, donde los besos, lánguidos, perezosos,
                            cálidos como soles, untuosos como aceites,
                            son ornato de noches y de días gloriosos;
                            madre de los latinos y los griegos deleites.

                            Lesbos, donde los besos son como esas cascadas
                            que se lanzan sin miedo al abismo imponente,
                            y luego sollozantes corren encadenadas,
                            tormentosas, secretas, en remolino hirviente,
                            ¡Lesbos, donde los besos son como las cascadas!

                            Lesbos, donde Friné a otra Friné reclama,
                            donde jamás se queda sin un eco el suspiro,
                            como la igual de Pafos el azul te proclama,
                            y celosa de Safo la propia Venus miro.
                            Lesbos, donde Friné a otra Friné reclama.

                            Lesbos, tierra de noches ardientes, amorosas
                            que hacen, ante el espejo, con voluptuosidad,
                            que las adolescentes acaricien mimosas
                            los frutos ya maduros de su nubilidad.
                            Lesbos, tierra de noches ardientes, amorosas.
                   (…)



martes, 15 de mayo de 2018

ALEXANDRA DAVID-NEEL. MISTICA Y AVENTURERA

LA PERSECUCION DE TILOPA (*)



        Entonces el discípulo atravesó el país en busca del maestro predestinado. Sabía su nombre: Tilopa; sabía que era imprescindible. Lo perseguía de ciudad en ciudad siempre con retraso.

        Una noche, famélico, llama a la puerta de una casa y pide comida. Sale un borracho y con voz estrepitosa le ofrece vino. El discípulo rehúsa indignado. La casa entera desaparece; el discípulo queda solo en mitad del campo; entonces escucha la voz del borracho que le grita : ¡Yo era Tilopa!.

        Otra vez, un aldeano le pide ayuda para desollar un caballo muerto. Asqueado, el discípulo se aleja de él sin hacerle caso. Una voz burlona le grita: ¡Yo era Tilopa!

        En un desfiladero, un hombre arrastra del pelo a una mujer. El discípulo ataca al forajido y logra liberar a su víctima. Bruscamente, se encuentra solo y la voz le repite: Yo era Tilopa.

        Llega una tarde a un cementerio y ve a un hombre agazapado junto a una hoguera de ennegrecidos restos humanos. Entonces comprende, se prosterna ante él, toma los pies del maestro y los pone sobre su cabeza. Esta vez Tilopa no desaparece.

Parmi les Mystiques et les Magiciens du Tibet (1929)




(*) Antología de la literatura fantástica. J.L.Borges ; S. Ocampo; A.B. Casares Ed.Edhasa Sudamericana Barcelona 1977

Para una Biografía pormenorizada, cliquea en el siguiente enlace.

Y si tienes un rato, no te pierdas este documental biográfico de la 2



lunes, 2 de abril de 2018

EDGAR ALAN POE. (1809 -1849)




   Se consigna como fecha oficial de publicación de este poema de Edgar Alan Poe el mes de mayo de 1849 aunque las versiones tradicionalmente aceptadas como referencias editoriales pueden considerarse póstumas al ser posteriores a octubre de 1849, fecha en que muere el poeta.

   Annabel Lee  hace referencia al  tema romántico por excelencia del amor más allá de la muerte. Un tema heredero del descenso de Orfeo a los infiernos para rescatar a Eurídice que nos narra Ovidio en las Metamorfosis o del periplo de Dante por los cielos de la mano de su amada Beatriz o de aquel “polvo enamorado” de Quevedo, pero que en el alma atormentada de Poe es a un tiempo amor desmesurado y escandaloso por pederástico, incestuoso y necrofílico. Un amor arrebatado que incendia y rompe el corazón. Allan Poe amó con esta locura a su primita Virginia Eliza Clemm a la que desposó secretamente cuando esta contaba con apenas trece años en  1835 y a la que respetó carnalmente hasta el fin de sus escasos días enferma de tuberculosis en 1847, dos años antes de la muerte de Poe. Pese a todos los esfuerzos baldíos por abandonar sus vicios (alcohol y láudano) y regularizar su vida con un nuevo matrimonio con un antiguo amor de juventud, Poe  fue hallado en las calles de Baltimore en estado de delirio, «muy angustiado, y [...] necesitado de ayuda inmediata». Fue trasladado por su viejo amigo James E. Snodgrass al Washington College Hospital, donde murió el domingo, 7 de octubre, a las 5:00 de la madrugada.

   No nos queda sino morir juntos. Ahora ya de nada sirve razonar conmigo; no puedo más, tengo que morir. Desde que publiqué Eureka, no tengo deseos de seguir con vida. No puedo terminar nada más. Por tu amor era dulce la vida, pero hemos de morir juntos. [...] Desde que me encuentro aquí he estado una vez en prisión por embriaguez, pero aquella vez no estaba borracho. Fue por Virginia.
Carta a Maria Clemm, 7/7/1849.

Fue hace muchos, muchos años atrás
en un reino junto al mar
que vivió una doncella a quien ustedes quizá conozcan
por el nombre de Annabel Lee
Esta señorita vivía sin ningún otro pensamiento
mas que amar y ser amada por mi
Era una niña y yo un niño
en este reino junto al mar
Mas, amábamos con un amor que era más
que cualquier amor
Yo y mi Annabel Lee
Con un amor que los serafines alados del cielo
codiciaban, de ella y de mi
Y esta fue la razón por la que hace tiempo
en este reino junto al mar
un golpe de viento del cielo, en la noche
dejó helada a mi Annabel Lee
de tal modo que sus parientes de alta cuna
vinieron y la rescataron, llevándosela lejos de mi
para hacerla callar, en un sepulcro
dentro de este reino junto al mar.
Los ángeles, ni la mitad de felices en el cielo
se volvieron envidiosos de ella y de mi
¡Si! esta fue la razón (como todos los hombres saben
en este reino junto al mar)
por la que un viento caído del cielo
heló y mató a mi Annabel Lee
Pero nuestro amor era mucho más fuerte
que el amor de esos quienes fueron más viejos que nosotros
de mucha más sabiduría que nosotros
y ni los ángeles allá arriba, en el cielo
ni los demonios bajo el mar
podrán nunca separar mi alma
del alma de la hermosa Annabel Lee
Pues la luna jamás brilla sin traerme sueños
de la preciosa Annabel Lee
Y las estrellas nunca volverán, pero veo el brillo de ojos
de la bella Annabel Lee
Y así, durante la marea en la noche
me acuesto al lado de mi querida, mi adorada
mi vida y mi esposa
en el sepulcro, allí junto al mar
en su tumba, al lado del resonante mar.

viernes, 23 de febrero de 2018

BORIS VIAN. POEMAS PORNOGRÁFICOS



Nota inicial: Este poema pertenece a una serie reducida pero descacharrante de poemas erótico-escatológicos que Boris Vian fue desgranando a lo largo de su fecunda pero corta vida. Curiosamente, cabría esperar que un autor de su pelaje tuviera una producción de literatura pornográfica mucho más prolífica, pero no es así. Sus poemas guarretes  pueden contarse con los dedos de la mano: “Liberté” (sobre un poema de Paul Eluard), “Pendant Le Congres “(1947), “Les Gousses -Las Vainas-“ (entre 1951-52); “La Marche Du Conconbre”- La Marcha del Pepino- , y “La Messe en Jean Mineur” –La Misa en Juan el Menor-(1955-56). Estos dos últimos poemas pertenecerían a un proyecto frustrado que iba a titularse “Canciones Indecorosas”. Finalmente acabaron distribuidas clandestinamente en ediciones limitadas para personajes  de la intelectualidad y la política francesa en los años 60-70. Seguramente,  si se publicaran hoy en día, el bueno de Boris Vian acabaría en presidio. Se le echarían encima la Iglesia, la Derecha de toda la vida, los Abogados Cristianos, las Feministas, las Sociedades Científicas, la Sociedad Psicoanalítica, el Foreign Office, el Departamento de Lenguas Clásicas de la Sorbonne, los Veganos, el Partido Comunista y el Movimiento LGTBHIJK. Qué tiempos aquellos en los que había sentido del humor y libertad de expresión (y apenas había  gilipollismo).

DURANTE EL CONGRESO (Pendant le Congres) 1947 (*)

Señoras y Señores, tenemos que decirlo                                                                            
La piel del glande no es indesgastable                                                                          
Se puede, claro está, hacer tests          
Es el ABC de la ciencia experimental.

En un coño de piel de raya    
Se hiere uno al primer envite,                                                                                                   
La herida toma un aspecto granoso                                                                                          
Y la sangre seca rápidamente                                                                                                   
Como una gelatina de grosellas.

Existen también, desgraciadamente son raros,                                                                         
Chuminos desvergonzados a los que                                                                                        
Se ha injertado, de través, una hoja de afeitar                                                                           
Cuando la metes tienes una,                                                                                                    
Cuando la sacas sigues teniendo una                                                                                       
Pero está cortada en dos.

Algunas personas poseen igualmente                                                                                     
Vaginas horizontales, muy rojas                                                                                                 
Provistas de abundantes dientes.                                                                                               
Se cierran sobre los machetes con un quejido                                                                           
Y nunca hubo inglés que las viera vomitar                                                                                       
Pues los ingleses tienen sentido de la respetabilidad.

Picha de Caballo y Conejo Viejo (**) cuentan                                                                             
Que los hubo tan horribles                                                                                                         
Que, en la calle, la gente se quedaba boquiabierta.                                                                 
Sin duda, no pueden describirse con precisión                                                                         
Pues los numerosos documentos sobre la cuestión                                                                   
Hicieron las delicias de la termitas,                                                                                             
De los unos, de los FFI (***) y de otras ratitas.

Pero se sabe que en su interior como en algunas llaves,                                                           
Una varilla de hueso muy puntiaguda                                                                                         
Os penetraba en el meato                                                                                                         
Y esto se efectuaba con un chirriante ruido.                                                                             
Mientras la piel, por fuera, se tornaba verdosa.

Otros succionan como pulpos                                                                                                   
Y metamorfosean el objeto rutilante                                                                                           
En monstruosa berenjena                                                                                                           
Invisible con luz negra.                                                                                                                 
Tan fenomenal que a pleno sol                                                                                                 
Uno cae de rodillas ante ella                                                                                                     
Pero no puede metersela en la boca.

Finalmente, unas cuantas desgraciadas,                                                                                   
Juana de Arco, Santa Teresa, La Duquesa de Windsor o la Pasionaria                                  
Nacieron con el coño subdividido                                                                                               
En una infinidad de pequeños agujeritos.


(*) Este poema escatológico, está escrito en las hojas de una agenda de bolsillo en la fecha del 7 de junio de 1947 y  pertenece cronológicamente a una época de febril producción lírica de Boris Vian. Coincide también con el momento en que  se convirtió en trompetista y animador de la orquesta de jazz de Le Tabou, y con la publicación de “L´Automne à Pekin” y “Les morts ont tous la même peau” (como Vernon Sullivan). Fue publicado después de su muerte en la colección 10/18.

(**) Juego de palabras entre Plinio y Catón (Plinio el Viejo y Catón -autores romanos- y pine y chatón (gatito) nombres para designar el sexo masculino y femenino respectivamente)

(***) FFI:  Forces Françaises de l'Intérieur es la denominación empleada durante la Segunda Guerra Mundial para designar al conjunto de las organizaciones clandestinas de carácter militar que operaban en Francia, como la Armée Secrète, la Organisation de Resisténce de           l´Armée, o los  Franc-tireurs et Partisans, en apoyo de las Fuerzas Aliadas.